domingo, 13 de marzo de 2011

SOBRE EL VESTUARIO DE LOS ESCLAVOS Y LAS ESCLAVAS EN LA VENEZUELA COLONIAL





EL TRAJE DEL ESCLAVO Y LA ESCLAVA VENEZOLANA A PRINCIPIOS DEL PERIODO COLONIAL

La esclavitud era ya una institución social y económica conocida desde la antigüedad más remota. Había evolucionado partiendo de una forma posbélica de dominio a situaciones prémiales de dominio semieconómico, hasta llegar al dominio absoluto de un hombre por otro en el marco precapitalista de la sociedad de la baja Edad Media. Más que conocida, podremos decir que la institución, en la época de los grandes descubrimientos y de la iniciación de la expansión europea en el mundo. Es precisamente América la que da nueva forma y sentido a esta antiquísima forma de dominio, como dijo Ali Primera, del hombre por el hombre.

Como mano de obra más apta se utilizó en toda América al negro esclavo. España fue la que menos se dedicó al tráfico negrero, limitándose a conceder licencias de entrada, inicialmente a los genoveses, después a las compañías alemanas y a los portugueses, y por último a franceses e ingleses; éstos obtuvieron la exclusividad en 1713 por el llamado "derecho de asiento" (esto es, el monopolio de introducción de esclavos africanos en la América española), hasta que se concedió la libertad en 1789. Aunque la entrada de esclavos negros fue general para todos los reinos y provincias de la América española, su número fue mayor en el área del Caribe y golfo de México, tanto por razones climáticas como por el rápido descenso de la población indígena en estas zonas.

La llegada de los esclavos y esclavas, en los primeros tiempos “cargamentos negreros” fueron esclavos de sexo masculino, y no debido a que se haya hecho selección sexual alguna para la captura forzosa de algunos y para la adquisición como trueque o compra de otros, sino que debido a que el traslado, durante meses, en las bodegas de los llamados barcos negreros, fue en condiciones infrahumanas, los más débiles fallecían, entre estos débiles las mujeres y los niños si los hubiere, se deduce que los esclavistas consideraban a estos esclavizados, no seres humanos, sino mercancía, algunos aseguran que ello debido al rencor racial que sentían por estos seres de color, puesto que la historia de España estuvo empañada durante siglos por la invasión, de gran parte de su territorio, de los llamados Moros. “Los moros o musulmanes (del latín, maurus = oscuro), personas pertenecientes a la religión islámica, invadieron la Península Ibérica, a la que llamaron Al-Andalus, en el año 711, al mando del general Tarq, con aproximadamente 20.000 hombres, durante el reinado del rey visigodo Roderick. Sólo el norte montañoso continuó en poder de los españoles”

El traslado de los esclavizados africanos, en las bodegas de los barcos referidos, como es de suponer no obedecía a trato preferencial alguno, se tiene descripción en documentos de la época, que la distribución en espacio físico, no rebasaba a mas de un metro por individuo, venían amontonados, como lo que para los esclavistas eran, como animales, desnudos y sucios, pues en el mismo lugar hacían sus necesidades fisiológicas y por el constante movimiento del barco vomitaban; para evitar el mar olor que ello producía de vez en cuando les arrojaban baldes de agua de mar.

Al arribar a los “centros de acopio” en el continente americano, Pricipalmente a Cartagena de Indias en Colombia, a Curazao en las antilla del Mar Caribe y a Margarita en Venezuela, entre otros, eran, primeramente sometidos a un periodo de acostumbramiento, en dicho periodo eran bien alimentados (“engordados”) para que adquiriesen mejor valor de adquisición y asi distribuidos según las solicitudes o necesidades de esclavos a diferentes lugares de todo el continente, la cadena de comercialización comenzaba, siendo vendidos a los intermediarios, quienes luego los subastaban o negociaban en los lugares de solicitud, inicialmente los esclavos eran subastados completamente desnudos, pero la Iglesia Católica, a través de sus prelados o sacerdotes interfirieron alegando inmoralidad y descaro, es a raíz de esta solicitud formal, que a los esclavistas comenzaron a colocarles el llamado “lienzo o fardo”¸ primero como un paño terciado de la cintura hacua abajo y luego con el tiempo el llamada "calzón de lienzo", el cual era una rústica prenda elaborada con similitud al pantalón que usaba el hombre de la época, pero de forma muy rudimentaria, el lienzo o fardo era el que se desechaba en los hogares una vez retiradas las piezas de telas finas que en los barcos venían de la “madre patria” o de otros continentes como el asiático, telas finas que venían reguardadas o envueltas en estos “lienzos/fardos”, los cuales emplearían para cubrir las partes intimas de los esclavos en subasta/venta.

La Necesidad de servidumbre esclavizada en los hogares, para labores domésticas de lavado y demás asuntos hogareños trajo como resultado que dentro de las futuras comercializaciones de esclavos se contase, también con negras, ello obligó a los esclavistas de los barcos negreros a darle un mejor trato a estas para que llegasen con vida a sus destinos.

Idénticamente, estas mujeres negras requirieron ser cubiertas para ocultar sus partes intimas, para ellas igualmente se empleo el lienzo/fardo para elaborarles su llamada “cota” y “saya” (blusa y falda), eran elaboradas también de forma rudimentaria por los propios esclavistas, con dobleces cosidos a puntadas y sujetadas con rústicos cordeles de piel de animal o de tejido vegetal, las cabezas les eran cubiertas con retazos de lienzos, pues las damas blancas alegaban tenerle mucho “asco” al ensortijado de sus cabellos, a los cuales comparaban con el vello púbico, inicialmente andaban, tanto los hombres negros, como las mujeres negras con el llamado “pie pelado”, es decir descalzos y descalzas, pero ellos mismos se proveyeron de las llamadas cotizas las cuales elaboraban entretejiendo pieles de animales (de cerdo, de res o de cabras) asi como de corteza de flor de mapora (llamada también guano o chaguaramo, Palmera real, Chaguaramo cubano, Palmera real cubana, Asahí, Caruta, Chaguarama, Palma de yaguar, Palmiche, Palmiste, Yagua, Yaguarrama) y cuyo nombre científico es Roystonea regia. Asi las primeras décadas de esclavitud ese era su vestuario fuese cual fuese su rol o faena, fuese, para el negro esclavo como trabajador en el campo, como peón en las haciendas, como cuidador de animales, entre otras y para las mujeres negras, fuese como lavanderas, como acarreadoras de agua, como cosechadoras de frutos entre ellos, cambures, café, futas, tubérculos, cocineras, entre otras labores.

Es el tiempo, el que obliga a los amos a darles sus propios trajes viejos y ya no para su uso, es decir trajes de desechos, vestuarios que generalmente no les eran acordes a sus condiciones físicas, la mayoría de las veces les quedaban pequeños o en otros muchos casos muy grandes y en todos los casos haciéndoles ver ridículamente vestidos, ya con el tiempo la misma sociedad y la iglesia establecen leyes que obligan a sus amos a dotar a sus esclavos de por lo menos tres trajes diferentes para el año, iniciándose asi la transformación definitiva del vestuario del negro esclavizado y de la negra esclavizada.

1 comentario:

  1. que terrible la condicion en vinieron esas personas mi imagino las penurias y sufrientos que kes toco vivir

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